De esta manera se finalizaron las tareas de montaje del nuevo equipamiento, que demandó una inversión de más de $20 millones. La obra resuelve de forma definitiva la situación de urgencia en el sector, garantizando las máximas condiciones de bioseguridad.
El equipamiento ya se encuentra operativo tras completarse las tareas de montaje y calibración técnica. La intervención del personal técnico ministerial y hospitalario permitió resolver de manera definitiva la contingencia ambiental en el sector de cuidados críticos.

Al tratarse de la Terapia Intensiva —un espacio de alta complejidad médica que alberga a pacientes en estado de alta vulnerabilidad— resulta indispensable contar con parámetros de climatización estables, continuos y adecuados.
La activación e instalación del nuevo sistema central devuelve la plena normalidad asistencial al sector, asegurando los estándares estrictos de bioseguridad requeridos y garantizando condiciones laborales óptimas para todo el personal sanitario que cumple funciones en la UTI.
Con el nuevo equipo ya en marcha, el hospital roquense recupera el 100% de su capacidad operativa de climatización en áreas críticas, financiada íntegramente con recursos presupuestarios de la cartera de Salud rionegrina.
