El programa desarrolla su labor a partir de dos ejes fundamentales. Por un lado, impulsa acciones de sensibilización dirigidas a la comunidad y a organismos estatales. Por otro, implementa Dispositivos Grupales destinados al abordaje de varones que han ejercido violencia de género, promoviendo procesos de responsabilización sobre sus conductas y la construcción de alternativas que permitan prevenir nuevas situaciones de violencia.
Durante la primera mitad del año, el programa mantuvo un despliegue territorial continuo mediante dispositivos grupales en las localidades de Viedma, General Roca, San Carlos de Bariloche, General Conesa y San Antonio Oeste, consolidando espacios de intervención y acompañamiento en distintos puntos de la provincia.
Este trabajo se sostiene gracias a la articulación permanente con el Poder Judicial, los municipios y distintas áreas del Ministerio de Seguridad y Justicia, entre ellas el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados (IAPL), el Servicio Penitenciario Provincial y la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria. Esta tarea conjunta permite que los equipos formados en la metodología Pro.CC lleven adelante la implementación de los dispositivos en cada localidad.
De cara al segundo semestre, el programa proyecta sostener y fortalecer los dispositivos en las principales ciudades de la provincia, como Viedma, Cipolletti y San Carlos de Bariloche, al tiempo que prevé ampliar su alcance territorial hacia otras localidades, entre ellas General Conesa y Río Colorado.
El Programa Provincial “Masculinidad y Violencia” constituye una política pública de prevención integral de la violencia por razones de género que promueve espacios de reflexión y responsabilización destinados a varones que han ejercido violencia. A través de esta estrategia se busca cuestionar los mandatos hegemónicos vinculados a las masculinidades, favorecer procesos de cambio y contribuir a la construcción de vínculos más igualitarios y libres de violencia.
