A partir del estudio detallado de imágenes de seguridad, los investigadores lograron identificar al autor del hecho, recuperar el rodado sustraído y avanzar con solidez en la investigación, aunque el sospechoso logró escapar durante el procedimiento.
El hecho se conoció cuando un vecino de 33 años denunció que un delincuente había entrado al patio de su vivienda y se había llevado una moto Guerrero 200 cc. Frente a esa situación, el personal de la Comisaría 5° inició una investigación precisa, orientada a reconstruir cada movimiento del autor y reunir pruebas concretas.
En ese proceso, las grabaciones de cámaras fueron determinantes. Los efectivos analizaron las imágenes cuadro por cuadro y lograron reconocer al responsable, un conocido delincuente de unos 35 años, con domicilio en General Enrique Godoy y con antecedentes en hechos similares. Ese reconocimiento temprano permitió direccionar la pesquisa sin margen de error.
Con los datos reunidos, y tras dar intervención a la Fiscalía Descentralizada, se solicitó una orden de allanamiento. El procedimiento se concretó durante la tarde en una vivienda de Godoy, donde los investigadores confirmaron sus hipótesis: en el interior del domicilio se hallaba la moto robada, además de prendas de vestir vinculadas al hecho.
No obstante, al advertir la presencia policial, el sospechoso escapó por la parte trasera de la vivienda y logró evadir la detención. A pesar de ello, el operativo fue considerado positivo, ya que se recuperó el vehículo sustraído y se incorporaron elementos clave que fortalecen la causa judicial.