Cuando Natali se enteró de que frente a su casa no se construiría la plaza que había imaginado, sino una escuela técnica, comenzó a mirar ese espacio con otros ojos. Hoy, mientras la obra avanza en el Distrito Vecinal Noreste de Cipolletti, ella también pone en marcha un proyecto propio: una librería ubicada justo frente al futuro establecimiento.
“Nosotros lo tomamos como una bendición. No estaba en nuestros proyectos originalmente, pero las cosas se fueron dando”, cuenta Nathalie, que encontró en la llegada de la escuela una posibilidad para emprender y, al mismo tiempo, acompañar una necesidad del barrio.
La construcción del CET representa para las familias mucho más que un nuevo edificio. Es también la llegada de una propuesta educativa que el sector necesitaba. “Acá era recontra necesario. Hay muchísimos chicos, ahora justamente en etapa más del secundario”, explica Natali
La institución tendrá orientación técnica, con formación en robótica y computación, y se suma a un Distrito Vecinal Noreste que crece rápidamente y que demanda nuevos espacios y servicios para sus habitantes.

“Está creciendo muy rápido el distrito y está bueno ir dándole alguna opción, sobre todo a los chicos, para que no estén en la calle”, señala Natali.
Además de sus espacios destinados a la actividad educativa, el establecimiento contará con sectores que podrán ser utilizados por vecinos y vecinas para distintas actividades. Para Natali, esa posibilidad suma un valor especial: la escuela puede convertirse también en un lugar de encuentro para toda la comunidad.
Con esa mirada nació su librería. La idea es estar cerca de los estudiantes, conocer sus necesidades y ofrecerles los elementos que puedan requerir durante su recorrido por la escuela. “La idea es apuntar a los chicos de la escuela, poder darles las cosas necesarias y tratar de ir cumpliendo con lo que necesitan”, cuenta.
Así, una obra que comenzó como parte de una política provincial de infraestructura educativa empieza a tener también historias concretas detrás. En el caso de Natali, la futura escuela abrió la puerta a un proyecto que no estaba en sus planes y que hoy imagina como una manera de crecer junto con su barrio.

Los recursos del Bono VMOS, surgidos de los acuerdos alcanzados por el Gobernador Alberto Weretilneck con las empresas vinculadas al desarrollo energético, se destinan a obras que buscan ampliar y fortalecer la infraestructura de Río Negro. En Cipolletti, esa inversión toma forma en un nuevo establecimiento educativo y, alrededor de él, en nuevas iniciativas que acompañan el crecimiento de la comunidad.
El nuevo CET de Cipolletti forma parte de un plan provincial de infraestructura para la Educación Técnica que contempla una inversión superior a los $25.600 millones y la construcción de nuevas escuelas en Cipolletti, Luis Beltrán, Campo Grande, El Bolsón y General Conesa.
De esta manera, los recursos generados por el desarrollo energético regresan a Río Negro convertidos en infraestructura, educación y formación, mientras historias como la de Natali muestran cómo una obra puede empezar a cambiar, incluso antes de abrir sus puertas, la vida cotidiana de un barrio.

