El dato surgió en el discurso de apertura del 55º período de sesiones ordinarias de la Legislatura, cuando el Gobernador Alberto Weretilneck repasó los indicadores que muestran la expansión productiva en todo el territorio.
El Gobernador subrayó que la provincia “no es solamente gas y petróleo”, sino que está creciendo en todas sus economías regionales. En ese marco, detalló que Río Negro alcanzó 22.800 hectáreas de maíz en producción, superó las 10.000 hectáreas bajo riego por pívot y logró incorporar 4.500 nuevas hectáreas productivas en Valle Azul y Valle Inferior.

También destacó que se detuvo el declino en manzanas, peras, cerezas y frutas de carozo, estabilizando la superficie en 33.000 hectáreas productivas. “La provincia ha dejado no solo de perder productores, sino que ha empezado a recuperar hectáreas y tonelajes”, sostuvo.
En ganadería, Río Negro alcanzó 180.000 animales de faena bovina propia, posicionándose como la principal provincia patagónica en producción y faena. “Logramos que el ciclo completo se consolide cada año dentro de nuestra provincia”, remarcó.
Weretilneck vinculó estos resultados con una política sostenida en el tiempo: planificación, inversión privada y acompañamiento estatal. “La inversión es crecimiento. Y el crecimiento es empleo, dignidad y futuro”, afirmó.

La evolución del complejo cebollero sintetiza esa nueva etapa productiva: más producción, más exportaciones y más empleo en el territorio. Energía, minería y economías regionales no compiten entre sí: forman parte de un mismo proceso de transformación que consolida a Río Negro como una provincia en marcha, con rumbo definido y desarrollo en cada región.